A las 35 semanas de embarazo, es posible que notes que las infecciones por hongos vaginales, a menudo llamadas "candidiasis" o "aftas" en el lenguaje común, son una preocupación más frecuente de lo que esperabas. En esta etapa avanzada del tercer trimestre, tu cuerpo está experimentando cambios hormonales significativos que pueden crear un ambiente propicio para el crecimiento excesivo de Candida, el hongo responsable de estas infecciones. La evidencia sugiere que las infecciones por hongos son entre 2 y 10 veces más comunes durante el embarazo que fuera de él, una estadística que subraya la importancia de la claridad y el apoyo en este momento.
El aumento de estrógeno, una hormona clave en el embarazo, impulsa un incremento en el glucógeno vaginal. Este glucógeno actúa como alimento para la Candida, lo que explica por qué muchas personas embarazadas experimentan estos síntomas. Reconocer los signos es el primer paso para encontrar alivio y tomar decisiones informadas. Los síntomas típicos incluyen un flujo vaginal espeso y blanco, a menudo descrito como similar al requesón, junto con picazón intensa y sensación de dolor o irritación en la zona vaginal. Es importante recordar que, a pesar de la incomodidad, las infecciones por hongos no se consideran una infección de transmisión sexual.
Cuando se trata de opciones de manejo, la buena noticia es que existen enfoques seguros y efectivos. Los antifúngicos tópicos, como el clotrimazol y el miconazol, son la primera línea de tratamiento y se consideran seguros para usar durante todo el embarazo. Tu proveedor de atención médica es tu mejor recurso para confirmar un diagnóstico y recomendar el tratamiento adecuado para tu situación específica. Aunque el fluconazol oral se evita en el primer trimestre debido a un pequeño aumento en el riesgo de defectos cardíacos en algunos estudios, una dosis única en el segundo o tercer trimestre generalmente se considera aceptable, siempre bajo la guía de tu médico.
Además de los tratamientos médicos, hay medidas prácticas que puedes considerar para reducir la recurrencia y mantener la comodidad en estas últimas semanas. Algunas personas encuentran que reducir la ingesta de azúcar puede ser útil, ya que el azúcar puede alimentar el crecimiento de la Candida. Optar por ropa interior de algodón transpirable también puede marcar una diferencia, ya que ayuda a mantener la zona seca y ventilada, desalentando el ambiente húmedo que favorece el crecimiento del hongo. En esta etapa de tu embarazo, cada paso hacia la comodidad y el bienestar es valioso, permitiéndote sentirte más tranquila y confiada mientras te preparas para la llegada de tu bebé.