A las 34 semanas de embarazo, es posible que te encuentres experimentando una serie de cambios en tu cuerpo, y para muchas futuras madres, esto puede incluir la aparición de una infección por hongos, también conocida como candidiasis vaginal. Es importante saber que no estás sola; la evidencia sugiere que las infecciones por hongos son entre 2 y 10 veces más comunes durante el embarazo que en otros momentos, una realidad que se acentúa a medida que avanzas en el tercer trimestre.
La razón principal detrás de esta mayor incidencia radica en los cambios hormonales que tu cuerpo experimenta. Específicamente, el aumento de estrógeno durante el embarazo lleva a un incremento en el glucógeno vaginal. Este glucógeno, una forma de azúcar, actúa como alimento para la Candida, el hongo responsable de estas infecciones. Comprender esta conexión puede ofrecerte una mayor claridad sobre por qué podrías estar experimentando estos síntomas ahora. No se trata de algo que hayas hecho mal, sino de una respuesta natural a las transformaciones fisiológicas de tu embarazo.
Los síntomas de una infección por hongos suelen ser bastante característicos. Podrías notar un flujo vaginal espeso y blanco, a menudo descrito como similar al requesón, junto con picazón intensa y una sensación de dolor o irritación en la zona vaginal. Es un recordatorio importante de que estas infecciones no se transmiten sexualmente, lo que puede aliviar cualquier preocupación adicional. Reconocer estos signos te permite buscar el apoyo adecuado y tomar decisiones informadas sobre tu bienestar.
Desde mi perspectiva como doula de nacimiento, mi objetivo es ofrecerte información basada en evidencia y un espacio de calma para explorar tus opciones. Si bien una infección por hongos puede ser incómoda, hay enfoques prácticos y seguros para gestionarla. Tu proveedor de atención médica es tu mejor recurso para un diagnóstico preciso y para discutir las opciones de tratamiento más adecuadas para tu situación específica. Juntas, podemos navegar este período con mayor confianza y tranquilidad, asegurándonos de que te sientas apoyada en cada paso de tu embarazo.