A las 32 semanas de embarazo, es posible que notes que tu cuerpo está experimentando algunos cambios únicos, y uno de ellos podría ser una mayor susceptibilidad a las infecciones por hongos, a menudo conocidas como candidiasis vaginal. Durante el tercer trimestre, tu cuerpo continúa adaptándose de maneras que pueden influir en tu bienestar general. Es un momento en el que muchas personas embarazadas se sienten más conectadas con su bebé, pero también pueden surgir nuevas sensaciones físicas que requieren atención y comprensión.
La realidad es que las infecciones por hongos son significativamente más comunes durante el embarazo, de 2 a 10 veces más frecuentes que en otros momentos. Esto se debe a un aumento impulsado por el estrógeno en el glucógeno vaginal, una fuente de alimento para la Candida, el hongo responsable de estas infecciones. Comprender este cambio fisiológico puede traer una sensación de claridad y normalidad si experimentas estos síntomas. No es algo que hayas hecho mal; es una parte natural de cómo tu cuerpo se adapta para el embarazo.
Los síntomas típicos de una infección por hongos incluyen un flujo vaginal espeso y blanco, similar al requesón, junto con picazón y dolor en la zona vaginal. Es importante recordar que esto no es una infección de transmisión sexual. Si bien estos síntomas pueden ser incómodos y generar cierta preocupación, saber qué esperar te permite tomar decisiones informadas sobre cómo abordarlos. Tu autonomía en este proceso es clave, y tener información basada en evidencia te ayuda a sentirte más en control.
Cuando se trata de opciones para el manejo, los antifúngicos tópicos como el clotrimazol o el miconazol son la primera línea de tratamiento y se consideran seguros durante todo el embarazo. Si bien el fluconazol oral se evita en el primer trimestre debido a un pequeño aumento en el riesgo de defectos cardíacos en algunos estudios, una dosis única en el segundo o tercer trimestre generalmente se considera aceptable. La conversación con tu proveedor de atención médica es esencial para determinar el mejor camino para tu situación específica. Como doula, mi enfoque es ofrecerte el conocimiento para que te sientas más tranquila y segura al hablar con tu equipo médico, sabiendo que tienes opciones y que tú decides el camino que mejor se adapta a ti y a tu embarazo a las 32 semanas. Este es tu embarazo, y mereces sentirte apoyada y bien informada en cada paso.