Al llegar a la semana 36 de tu embarazo, es posible que notes que tu cuerpo experimenta una serie de adaptaciones finales mientras se prepara para el parto. Entre estos cambios, un aumento en la susceptibilidad a las infecciones por hongos vaginales es una experiencia común para muchas personas embarazadas. De hecho, la evidencia sugiere que estas infecciones son entre 2 y 10 veces más frecuentes durante el embarazo en comparación con otros momentos. Esta mayor incidencia en la recta final del tercer trimestre no es una coincidencia, sino que está directamente relacionada con los cambios hormonales que tu cuerpo ha estado gestionando.
El aumento de estrógeno durante el embarazo, especialmente en esta etapa avanzada, provoca un incremento en el glucógeno vaginal. Este glucógeno, una forma de azúcar, se convierte en un alimento ideal para la Candida, el hongo responsable de estas infecciones. Es por ello que, en la semana 36, podrías experimentar síntomas como un flujo vaginal espeso y blanco, similar al requesón, acompañado de picazón intensa, irritación o dolor en la zona vaginal. Es importante recordar que, aunque incómodos, estos síntomas no son una señal de alarma para el parto inminente, sino una manifestación de los cambios fisiológicos de tu cuerpo.
Cuando se trata de manejar una infección por hongos en esta etapa del embarazo, tienes opciones. Los antifúngicos tópicos, como el clotrimazol o el miconazol, son considerados la primera línea de tratamiento y se consideran seguros para usar durante todo el embarazo. Si bien el fluconazol oral se evita en el primer trimestre debido a un pequeño aumento en el riesgo de defectos cardíacos en algunos estudios, una dosis única en el segundo o tercer trimestre generalmente se considera aceptable. Sin embargo, la decisión sobre cualquier tratamiento siempre debe tomarse en colaboración con tu proveedor de atención médica, quien es tu mejor recurso para tu situación específica. Ellos pueden confirmar el diagnóstico y ayudarte a elegir la opción más adecuada para ti y tu bebé.
En Pregnancy Power Hour, nuestro objetivo es ofrecerte claridad y autonomía para que tomes decisiones informadas. Entender por qué ocurren estos síntomas y qué opciones tienes a tu disposición puede brindarte una sensación de calma y confianza. Recuerda que, aunque la semana 36 trae consigo la emoción de la recta final, también es un momento para prestar atención a las señales de tu cuerpo y buscar el apoyo necesario para sentirte lo más cómoda posible. Pequeños ajustes en tu rutina diaria, como la elección de ropa interior o la dieta, también pueden jugar un papel en la prevención de recurrencias, permitiéndote concentrarte en la preparación para la llegada de tu bebé con mayor tranquilidad.