A las 28 semanas de embarazo, en este punto del tercer trimestre, es posible que notes que los síntomas de una infección por hongos vaginales, también conocida como candidiasis, son más frecuentes. Es una experiencia común, y es útil saber que las infecciones por hongos son entre 2 y 10 veces más frecuentes durante el embarazo que fuera de él. Esta mayor incidencia se debe en gran parte a los cambios hormonales que experimenta tu cuerpo, específicamente un aumento impulsado por el estrógeno en el glucógeno vaginal, que desafortunadamente puede alimentar a la Candida, el hongo responsable de estas infecciones.
Reconocer los síntomas es el primer paso para encontrar alivio y claridad. Puedes notar un flujo blanco espeso, a menudo descrito como similar al requesón, junto con picazón persistente y sensación de dolor o irritación en la zona vaginal. Es importante recordar que, aunque incómoda, la candidiasis vaginal no se considera una infección de transmisión sexual. Comprender qué está sucediendo en tu cuerpo puede ayudarte a sentirte más tranquila y a tomar decisiones informadas sobre cómo manejar estos síntomas en esta etapa avanzada de tu embarazo.
Cuando se trata de opciones para el manejo, la evidencia sugiere que los antifúngicos tópicos, como el clotrimazol o el miconazol, son el tratamiento de primera línea y se consideran seguros para usar durante todo el embarazo. Si bien el fluconazol oral se evita en el primer trimestre debido a un pequeño riesgo de defectos cardíacos en algunos estudios, una dosis única en el segundo o tercer trimestre, como en tu semana 28, generalmente se considera aceptable. La decisión sobre el tratamiento es tuya, en colaboración con tu proveedor de atención médica, quien es tu mejor recurso para tu situación específica.
Además de las opciones de tratamiento, hay algunas prácticas de bienestar que muchas personas encuentran útiles para reducir la recurrencia. Esto podría incluir explorar una reducción en el consumo de azúcar, ya que el azúcar puede influir en el crecimiento de la Candida. También, optar por ropa interior de algodón transpirable puede crear un ambiente menos propicio para el desarrollo de la infección. Recuerda, tu comodidad y bienestar son importantes, y tienes la autonomía para explorar las opciones que resuenen contigo y tu cuerpo en esta etapa de tu embarazo. Siempre consulta a tu proveedor para cualquier inquietud médica o antes de iniciar cualquier tratamiento.