Llegando a la semana 39 de tu embarazo, es posible que notes la aparición de sangrados nasales, o que se intensifiquen si ya los habías experimentado. En esta etapa final, tu cuerpo está trabajando arduamente, y uno de los cambios más notables es el aumento significativo del volumen sanguíneo. Este fenómeno, combinado con la acción de la progesterona que causa la dilatación y congestión de las membranas mucosas de la nariz, puede hacer que los pequeños vasos sanguíneos sean más propensos a romperse. Es una manifestación física de los profundos ajustes que tu cuerpo está haciendo para prepararse para el parto y la llegada de tu bebé.
Es comprensible que un sangrado nasal pueda ser un poco alarmante, especialmente cuando estás tan cerca del final de tu embarazo. Sin embargo, es importante saber que esta es una experiencia común para muchas personas embarazadas. La evidencia sugiere que afecta aproximadamente al 20% de los embarazos, lo que significa que no estás sola si te encuentras con esto. La buena noticia es que, aunque puede ser molesto, generalmente se considera un síntoma leve y temporal. Tu cuerpo está en su punto máximo de volumen sanguíneo, lo que ejerce una presión adicional sobre esos delicados vasos nasales. Comprender esta causa subyacente puede ofrecerte una sensación de calma y claridad.
Si experimentas un sangrado nasal, hay pasos prácticos y basados en evidencia que puedes tomar para manejarlo. Una opción es inclinarte ligeramente hacia adelante, no hacia atrás, para evitar que la sangre baje por la garganta. Luego, pellizca firmemente la parte blanda de tu nariz, justo debajo del puente óseo, y mantén la presión constante durante 10 a 15 minutos sin soltar. Esta presión ayuda a detener el flujo sanguíneo y permite que se forme un coágulo. Puedes aplicar una compresa fría en el puente de la nariz o en la nuca mientras mantienes la presión. Después de este tiempo, suelta suavemente y evita sonarte la nariz o frotarla durante un tiempo para no desalojar el coágulo.
Para ayudar a reducir la frecuencia de los sangrados nasales en esta semana 39, mantener las membranas nasales hidratadas puede ser muy útil. Los aerosoles nasales salinos son una opción suave y efectiva para humedecer el interior de la nariz. Además, usar un humidificador en tu dormitorio, especialmente durante la noche, puede añadir humedad al aire y prevenir la sequedad que a menudo contribuye a la irritación y el sangrado. Recuerda que estos son enfoques de bienestar complementarios; tu proveedor de atención médica es tu mejor recurso para cualquier inquietud específica. La buena noticia es que este síntoma generalmente se resuelve después del parto, a medida que tu volumen sanguíneo regresa gradualmente a sus niveles previos al embarazo. Tomar decisiones informadas sobre cómo cuidar tu cuerpo en esta etapa final te brinda una mayor sensación de autonomía y confianza.