A las 38 semanas de embarazo, es común que el estreñimiento, o lo que algunas personas llaman una 'digestión lenta', se sienta más pronunciado, una experiencia que puede generar incomodidad justo cuando te acercas al final de tu embarazo. Este síntoma afecta a una parte significativa de los embarazos, y es especialmente frecuente tanto en el primer trimestre como en las últimas etapas del tercero.
Durante esta etapa final del tercer trimestre, tu cuerpo sigue produciendo altos niveles de progesterona, una hormona que relaja los músculos lisos, incluyendo los del tracto digestivo. Esto significa que el tránsito intestinal se ralentiza de forma natural. Además, si estás tomando suplementos de hierro, que son cruciales para apoyar el aumento del volumen sanguíneo, estos pueden contribuir a la lentitud digestiva. La compresión que ejerce tu útero, ahora de un tamaño considerable, sobre los intestinos también juega un papel importante en esta sensación de pesadez y dificultad para ir al baño.
Para encontrar alivio y mantener la comodidad, es útil enfocarse en enfoques prácticos y respaldados por la evidencia. Una de las primeras líneas de acción, y a menudo la más efectiva, es asegurar una ingesta adecuada de fibra y agua. La evidencia sugiere que consumir entre 25 y 30 gramos de fibra al día, junto con al menos ocho vasos de agua, puede marcar una diferencia significativa. Esto no solo apoya la regularidad intestinal, sino que también contribuye a tu bienestar general en el embarazo, similar a cómo el manejo de náuseas en el primer trimestre o la fatiga en el embarazo requiere atención a los fundamentos del autocuidado.
Si ajustar la dieta y la hidratación no es suficiente, existen opciones seguras y bien estudiadas que puedes explorar con tu proveedor de atención. Suplementos de fibra como el psyllium husk (Metamucil) o la metilcelulosa (Citrucel) son considerados seguros. Para casos más persistentes, el docusato de sodio (Colace) es ampliamente considerado seguro en todos los trimestres, y el polietilenglicol (Miralax) también se considera efectivo para casos más difíciles. Es importante recordar que estos son complementos y que tu proveedor es tu mejor recurso para determinar la opción más adecuada para tu situación específica, así como para discutir cualquier otra preocupación relacionada con tu bienestar digestivo o cambios en tu cuerpo durante el embarazo.