A las 40 semanas de embarazo, el estreñimiento puede sentirse particularmente persistente, una experiencia que muchas personas embarazadas comparten en esta etapa final. En este punto, la digestión lenta, a menudo denominada estreñimiento en el embarazo, no es solo una molestia residual de los cambios hormonales tempranos, sino que puede intensificarse por factores específicos de la recta final. La progesterona, que ha estado trabajando incansablemente durante todo el embarazo para relajar los músculos del útero, también ralentiza el tránsito intestinal, haciendo que el movimiento de los alimentos a través del sistema digestivo sea menos eficiente. Esta desaceleración puede llevar a que las heces permanezcan más tiempo en el colon, volviéndose más secas y difíciles de evacuar.
Además de la influencia hormonal, los suplementos de hierro, que son comunes y a menudo esenciales en el tercer trimestre para mantener los niveles de energía y prevenir la anemia, pueden ser un factor contribuyente significativo al estreñimiento. Estos suplementos, aunque vitales para la salud materna y fetal, a veces pueden hacer que las heces sean más duras y difíciles de evacuar, exacerbando una situación ya desafiante. Sumado a esto, la compresión tardía del útero, que ahora ocupa un espacio considerable en la cavidad abdominal y se está preparando para el parto, ejerce una presión física directa sobre los intestinos. Esta presión puede dificultar aún más el paso regular de las heces, creando una sensación de pesadez, hinchazón y malestar que se suma a las sensaciones naturales de las 40 semanas. Es una combinación de factores fisiológicos y mecánicos que pueden hacer que esta última etapa del embarazo sea incómoda.
Es importante recordar que el estreñimiento afecta a un porcentaje considerable de embarazos, siendo más común tanto en el primer trimestre como, de nuevo, en las últimas semanas del tercero. Para abordar esta situación de manera proactiva y con calma, las recomendaciones basadas en evidencia sugieren un enfoque en la dieta y la hidratación como primera línea de acción. Asegurarse de consumir una cantidad adecuada de fibra, idealmente entre 25 y 30 gramos al día, es una estrategia fundamental. Esto puede lograrse a través de una variedad de frutas frescas, verduras de hoja verde, legumbres y cereales integrales, que no solo aportan fibra sino también nutrientes esenciales. Complementar esto con una ingesta generosa de agua, al menos 8 vasos al día, es crucial, ya que el agua ayuda a ablandar las heces y facilita su paso a través del intestino.
Si las medidas dietéticas y de hidratación no son suficientes para encontrar alivio, existen opciones seguras y bien estudiadas que se pueden considerar con la orientación de su proveedor de atención. Suplementos de fibra formadores de volumen como el psyllium husk (Metamucil) o la metilcelulosa (Citrucel) son opciones seguras y efectivas que pueden ayudar a regular el tránsito intestinal. Para casos más persistentes, el docusato de sodio (Colace), un ablandador de heces, o el polietilenglicol (Miralax), un laxante osmótico, son considerados seguros y eficaces para usar durante el embarazo. Los laxantes estimulantes, como los que contienen senna o bisacodilo, generalmente se reservan para uso a corto plazo y siempre bajo supervisión médica. Como doula de espectro completo capacitada, mi enfoque es ofrecerle información clara y opciones basadas en evidencia para que usted pueda tomar decisiones informadas sobre su bienestar en esta etapa tan importante. Su proveedor de atención médica es su mejor recurso para discutir estas opciones y determinar el enfoque más adecuado para su situación específica.
Common questions
¿Por qué el estreñimiento es común a las 40 semanas?
A las 40 semanas, la progesterona ralentiza la digestión, los suplementos de hierro pueden contribuir y la compresión uterina sobre los intestinos puede empeorar el estreñimiento, haciendo que el tránsito sea más lento.
¿Qué puedo hacer para aliviar el estreñimiento?
Aumentar la fibra (25-30g/día) y el agua (8+ vasos/día) son las primeras líneas de acción. También puede considerar suplementos de fibra seguros como el psyllium husk, siempre con consulta médica.
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Brittany Nance · Pregnancy Wellness Consultant · full-spectrum doula
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