¡Felicidades, estás en la semana 39! Esto significa que tu embarazo está a término completo, y tu bebé podría llegar en cualquier momento. Es un momento de gran anticipación, donde la paciencia y la confianza en tu cuerpo se vuelven tus mejores aliadas. Es completamente normal sentir una mezcla de emoción, nerviosismo y quizás un poco de impaciencia.
Qué está pasando con el bebé
Tu bebé, ahora del tamaño de una sandía, está completamente desarrollado y preparado para la vida fuera del útero. Sus pulmones y cerebro están en su punto máximo de madurez, con la producción de surfactante pulmonar asegurando que sus pequeños sacos de aire no se colapsen al respirar por primera vez. Aunque el crecimiento se ha ralentizado, sigue acumulando pequeñas capas de grasa que le ayudarán a regular su temperatura corporal una vez que nazca. El vérnix caseoso, esa capa protectora de cera, y el lanugo, el vello fino, se están desprendiendo, aunque es posible que aún veas un poco de ambos al nacer. Su sistema digestivo está listo para procesar el calostro y la leche materna. La mayoría de los bebés ya han adoptado una posición óptima para el parto, con la cabeza hacia abajo y encajada en la pelvis, esperando su gran debut.
Lo que podrías estar sintiendo
En esta semana, es probable que experimentes una intensificación de las sensaciones de las últimas semanas. Las contracciones de Braxton Hicks pueden volverse más frecuentes, más fuertes y quizás un poco confusas, haciéndote preguntarte si el gran momento ha llegado. Podrías sentir una presión significativa en la pelvis y la vejiga a medida que el bebé desciende aún más, lo que puede llevar a visitas más frecuentes al baño. Algunas personas notan la pérdida del tapón mucoso, que puede ser un signo de que el cuello uterino está comenzando a prepararse, aunque no predice el inicio inmediato del parto. La fatiga puede ser un compañero constante, ya que el tamaño de tu abdomen dificulta el sueño y tu cuerpo está trabajando incansablemente. Emocionalmente, puedes sentirte en una montaña rusa: la emoción de conocer a tu bebé, la ansiedad por el parto y la impaciencia por que todo comience.