Lo que está pasando con el bebé
En la semana 32, tu bebé está creciendo y desarrollándose a un ritmo impresionante, ahora con el tamaño aproximado de una jícama. Es un momento de consolidación para sus sistemas. Una de las cosas fascinantes que ocurre es que el lanugo, ese vello fino que ha cubierto su cuerpo para mantenerlo abrigado, comienza a desprenderse. Esto es una señal de que su cuerpo está madurando y ya no lo necesita de la misma manera.
Además, tu bebé está acumulando importantes reservas de hierro, un nutriente vital para su desarrollo sanguíneo y cerebral después del nacimiento. Sus pulmones están casi completamente desarrollados, aunque seguirán madurando hasta el final del embarazo. El cerebro continúa su rápido crecimiento, desarrollando nuevas conexiones que sentarán las bases para todas las habilidades que aprenderá. Su piel se vuelve más suave y rosada a medida que acumula una capa de grasa debajo, preparándose para regular su temperatura fuera del útero.
Lo que podrías estar sintiendo
A estas alturas del tercer trimestre, es completamente normal sentir una mezcla de emociones y sensaciones físicas. Es posible que notes un aumento en las contracciones de Braxton Hicks; estas contracciones de "práctica" pueden sentirse más intensas o frecuentes, ayudando a tu útero a prepararse para el gran día.
La fatiga también puede ser una compañera constante, ya que tu cuerpo está trabajando horas extras para sostener el crecimiento de tu bebé. Encontrar una posición cómoda para dormir puede ser un desafío, y el reflujo ácido o la indigestión pueden aparecer a medida que tu útero ejerce presión sobre otros órganos. Muchas personas experimentan una sensación de "anidamiento", un impulso de organizar y preparar el hogar para la llegada del bebé. Es natural sentir tanto emoción como algunas preocupaciones sobre el parto y la maternidad. Permítete sentir estas emociones y busca apoyo si lo necesitas.