A las 19 semanas de embarazo, en el segundo trimestre, es común que muchas personas experimenten un aumento en la probabilidad de desarrollar una infección por hongos vaginales, un fenómeno que se observa de 2 a 10 veces más frecuentemente durante la gestación que fuera de ella. Este aumento no es inusual y se debe a los cambios fisiológicos naturales que ocurren en tu cuerpo mientras tu embarazo avanza.
Durante el embarazo, los niveles de estrógeno aumentan significativamente. Este incremento hormonal lleva a un aumento del glucógeno vaginal, una fuente de alimento para la levadura Candida, que es la causa principal de estas infecciones. Es una respuesta natural de tu cuerpo, no una señal de que algo anda mal. Entender este mecanismo puede brindarte una mayor claridad y confianza al abordar cualquier síntoma que pueda surgir en esta etapa de tu embarazo. Los síntomas típicos de una infección por hongos incluyen un flujo vaginal espeso y blanco, similar al requesón, picazón intensa y persistente, y una sensación de dolor o irritación en la zona vaginal. Es importante recordar que estas infecciones no se transmiten sexualmente.
Cuando se trata de manejar una infección por hongos a las 19 semanas, tienes opciones para explorar con tu proveedor de atención médica. Los antifúngicos tópicos, como el clotrimazol y el miconazol, son considerados tratamientos de primera línea y generalmente se consideran seguros para usar durante todo el embarazo. Estos tratamientos se aplican directamente en la zona afectada y pueden ofrecer alivio de los síntomas. Si bien el fluconazol oral se evita en el primer trimestre debido a un pequeño aumento en el riesgo de defectos cardíacos en algunos estudios, una dosis única en el segundo o tercer trimestre generalmente se considera aceptable bajo la supervisión de tu proveedor. La decisión sobre el tratamiento más adecuado es personal y tú tienes la autonomía para decidir qué camino tomar, siempre en colaboración con tu equipo de atención médica.
Más allá del tratamiento, hay algunas prácticas que muchas personas encuentran útiles para reducir la recurrencia de las infecciones por hongos. Una opción podría ser explorar la reducción del consumo de azúcar en tu dieta, ya que el azúcar puede contribuir al crecimiento de la levadura. Otra sugerencia práctica es optar por ropa interior de algodón transpirable, que ayuda a mantener la zona seca y ventilada, creando un ambiente menos propicio para el crecimiento de la Candida. Estas pequeñas adaptaciones pueden contribuir a tu bienestar general y a una sensación de mayor control.
En Pregnancy Power Hour, nuestro objetivo es proporcionarte información basada en la evidencia para que te sientas tranquila, clara y segura en cada paso de tu embarazo. Recuerda que, aunque yo soy una doula de nacimiento capacitada y ofrezco orientación de bienestar práctico y educación, no soy un médico ni un sustituto de la atención médica profesional. Tu proveedor de atención médica es siempre tu mejor recurso para cualquier inquietud específica o decisión de tratamiento. Juntos, podemos explorar tus opciones y ayudarte a tomar decisiones informadas que resuenen contigo.