En la semana 37 de embarazo, es completamente comprensible si sientes una montaña rusa de emociones. Los cambios de humor en esta etapa no son solo una cuestión hormonal, sino que se ven intensificados por la inminente llegada de tu bebé, la ansiedad natural que acompaña al parto y el agotamiento físico que a menudo se acumula en el tercer trimestre.
Las fluctuaciones emocionales son una parte casi universal de la experiencia del embarazo. Tu cuerpo está experimentando cambios hormonales significativos que influyen directamente en tu estado de ánimo, y esto se une a la enorme transformación vital que estás a punto de experimentar. En esta fase final, la mente y el cuerpo están trabajando arduamente, preparándose para el nacimiento, lo que puede generar una mezcla de emoción, nerviosismo y, a veces, una sensación de abrumamiento. Es un momento de gran anticipación, pero también de mucha incertidumbre, lo que puede exacerbar cualquier sentimiento de ansiedad o fatiga.
Es importante recordar que, aunque los cambios de humor son comunes, la tristeza persistente, la desesperanza o la ansiedad que van más allá de las olas pasajeras podrían ser un indicio de depresión o ansiedad perinatal. Las investigaciones sugieren que estas condiciones afectan a un porcentaje significativo de embarazos, y es algo que merece atención. La buena noticia es que existen herramientas para evaluar estos sentimientos. Por ejemplo, la escala de depresión posnatal de Edimburgo (EPDS) es una herramienta de detección que se utiliza para identificar tanto la depresión como la ansiedad, y una puntuación de 13 o más podría sugerir una preocupación clínica. Las organizaciones de salud recomiendan realizar estas detecciones al menos una vez durante el embarazo y nuevamente en las visitas posparto.
Si te encuentras lidiando con sentimientos que persisten o te resultan difíciles de manejar, es fundamental que sepas que hay opciones y apoyo disponibles. Hablar con tu proveedor de atención médica es un paso clave, ya que ellos son tu mejor recurso para tu situación específica. Las opciones basadas en evidencia, como la terapia o ciertos medicamentos antidepresivos (la sertralina es una de las más estudiadas en el embarazo), pueden ser consideradas. Recuerda, tú tienes la autonomía para tomar decisiones informadas sobre tu bienestar, y buscar apoyo es un acto de cuidado hacia ti misma y hacia tu bebé. Este es tu Power Hour, y tienes derecho a sentirte clara, tranquila y segura mientras te preparas para este nuevo capítulo.