La disfunción del suelo pélvico se refiere a cuando los músculos del suelo pélvico no funcionan como deberían, ya sea por debilidad o tensión excesiva. Es una experiencia común que puede surgir durante el embarazo y el posparto, y es fundamental abordarla con información y apoyo.
What it is
El suelo pélvico es un grupo de músculos que sostienen los órganos pélvicos, como la vejiga, el útero y el recto. Cuando estos músculos no funcionan correctamente, pueden surgir diversas molestias. La investigación indica que hasta la mitad de las mujeres pueden experimentar disfunción del suelo pélvico durante el embarazo y después del parto. Es un tema que a menudo se pasa por alto, pero comprenderlo puede brindarte mucha claridad y confianza.
What it tends to feel like
Los síntomas de la disfunción del suelo pélvico pueden variar, pero a menudo incluyen pérdidas de orina, ya sea al toser, estornudar o reír (incontinencia de esfuerzo), o una necesidad urgente de ir al baño (incontinencia de urgencia). Algunas personas también experimentan presión en la pelvis, dolor durante las relaciones sexuales o dificultad para vaciar completamente la vejiga o el intestino. Como doula, he visto a muchas personas sentirse solas con estas sensaciones, pero es importante saber que son comunes y que hay opciones de apoyo disponibles. Reconocer estos síntomas es el primer paso para encontrar alivio.
What the evidence says helps
Cuando se trata de abordar la disfunción del suelo pélvico, la fisioterapia del suelo pélvico es el tratamiento de referencia, superando la eficacia de los ejercicios de Kegel por sí solos. Es crucial entender que los Kegels no son la respuesta universal; si el suelo pélvico está demasiado tenso (hipertónico), más contracciones podrían empeorar la situación. Un fisioterapeuta especializado puede evaluar tu situación específica y recomendar un plan personalizado, que puede incluir ejercicios de relajación o fortalecimiento. La evidencia sugiere que la fisioterapia del suelo pélvico realizada antes del parto puede reducir significativamente la incontinencia urinaria posparto. Factores como la anestesia epidural, una fase de pujo prolongada y un bebé de mayor tamaño pueden aumentar el riesgo de trauma en el suelo pélvico, y el masaje perineal en el último trimestre puede ayudar a reducir los desgarros. La buena noticia es que la mayoría de los síntomas posparto mejoran notablemente con la fisioterapia adecuada en los 6 a 12 meses posteriores al parto.