El estreñimiento en el embarazo es una experiencia común, y en el tercer trimestre, la forma en que se manifiesta puede cambiar. Mientras que las hormonas del embarazo y los suplementos de hierro siguen siendo factores que contribuyen a una digestión más lenta, la presencia de tu bebé, ahora más grande y encajado, añade una nueva capa a esta sensación.
Por qué aparece en este trimestre
A medida que tu embarazo avanza hacia el final, el útero en crecimiento ocupa cada vez más espacio en tu abdomen. En el tercer trimestre, el bebé puede ejercer una presión significativa sobre tus intestinos, especialmente el colon. Esta compresión física puede dificultar aún más el paso de las heces, haciendo que el estreñimiento, que quizás ya experimentabas, se vuelva más persistente o incómodo. Además, tu cuerpo sigue produciendo progesterona, que relaja los músculos lisos, incluyendo los del tracto digestivo, ralentizando el movimiento intestinal.
Cómo suele sentirse ahora
En este período, podrías notar que las heces son más duras y difíciles de evacuar. La sensación de hinchazón y plenitud puede ser más constante, y podrías experimentar calambres abdominales leves. Algunas personas describen una sensación de "bloqueo" o la necesidad de hacer un esfuerzo considerable para ir al baño, lo cual puede ser preocupante. Es importante recordar que estas sensaciones son comunes, pero no tienes por qué resignarte a ellas. Explorar opciones puede brindarte mayor comodidad.
Qué ayuda en esta etapa
Una opción para apoyar tu digestión en el tercer trimestre es mantener una hidratación constante. Beber suficiente agua es fundamental para ablandar las heces. Incorporar alimentos ricos en fibra, como frutas, verduras, legumbres y cereales integrales, también puede ser de gran ayuda. La actividad física suave y regular, como caminar, puede estimular el movimiento intestinal. Algunas personas encuentran alivio al probar pequeñas comidas frecuentes en lugar de tres grandes, lo que puede ser más fácil de procesar para un sistema digestivo bajo presión. Recuerda que tú tienes la libertad de decidir qué enfoques se sienten mejor para ti.