A las 37 semanas de embarazo, es posible que notes que las venas varicosas en tus piernas, o incluso en la zona vulvar, se sienten más pronunciadas o aparecen por primera vez. Es una experiencia común, y entender por qué ocurre puede brindarte una sensación de claridad y control en esta etapa avanzada de tu embarazo.
Durante el tercer trimestre, y especialmente a las 37 semanas, tu útero ha alcanzado un tamaño considerable. Este crecimiento ejerce una presión significativa sobre las venas pélvicas, las cuales son cruciales para el retorno de la sangre desde tus piernas y la parte inferior del cuerpo hacia el corazón. Al mismo tiempo, los niveles elevados de progesterona, una hormona vital en el embarazo, actúan relajando las paredes de los vasos sanguíneos en todo tu cuerpo. Esta combinación de presión física y relajación hormonal crea un escenario donde las venas pueden dilatarse y volverse más visibles, dando lugar a las venas varicosas.
Es importante saber que esta condición afecta a una parte considerable de las personas embarazadas, y el riesgo puede aumentar con cada embarazo. No estás sola en esto. La buena noticia es que existen enfoques prácticos y basados en la evidencia que puedes explorar para manejar las molestias. Una de las intervenciones más respaldadas por la investigación es el uso de medias de compresión, específicamente las de grado médico Clase 1 o Clase 2. Estas medias están diseñadas para aplicar una presión gradual que ayuda a la sangre a fluir de manera más eficiente, reduciendo la acumulación y la sensación de pesadez.
Además de las medias de compresión, algunas estrategias simples en tu rutina diaria pueden marcar una diferencia. Elevar las piernas cuando estás descansando, por ejemplo, ayuda a facilitar el retorno venoso y a reducir la hinchazón. También es útil evitar permanecer de pie por períodos prolongados, ya que esto puede aumentar la presión en las venas de las piernas. Incorporar movimiento suave y cambiar de posición regularmente puede contribuir a una mejor circulación. Recuerda que tu cuerpo está trabajando arduamente para nutrir a tu bebé, y estas sensaciones son parte de ese proceso.
La mayoría de las venas varicosas que aparecen durante el embarazo suelen mejorar notablemente después del parto. Dentro de los 3 a 6 meses posteriores al nacimiento de tu bebé, es común observar una regresión significativa. Mientras tanto, el objetivo es encontrar comodidad y apoyo. Hablar con tu proveedor de atención médica sobre tus síntomas y las opciones disponibles es siempre el mejor camino para tomar decisiones informadas y personalizadas para tu situación específica. Como doula, mi enfoque es ayudarte a sentirte informada y con confianza en cada paso de tu embarazo, sabiendo que tienes opciones y que tu bienestar es una prioridad.
Common questions
¿Por qué son más comunes las venas varicosas al final del embarazo?
La progesterona relaja las paredes de las venas y la presión del útero en crecimiento dificulta el retorno de la sangre, lo que puede acentuarse a las 37 semanas.
¿Desaparecerán después del parto?
La mayoría de las venas varicosas relacionadas con el embarazo suelen mejorar significativamente en los 3 a 6 meses posteriores al parto, a medida que los niveles hormonales y la presión uterina disminuyen.
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Brittany Nance · Pregnancy Wellness Consultant · full-spectrum doula
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