A las 35 semanas de embarazo, es completamente normal que la sensación de gases e hinchazón abdominal persista, una experiencia que muchas personas embarazadas conocen bien en esta etapa avanzada del tercer trimestre. La hormona progesterona, vital para mantener el embarazo, tiene un efecto secundario conocido: ralentiza la motilidad del sistema digestivo. Este proceso comienza en las primeras semanas del embarazo y puede continuar siendo una constante hasta el final, haciendo que lo que algunas personas llaman "hinchazón del embarazo" sea una realidad continua. En este punto, con tu cuerpo preparándose para el parto y el útero ocupando un espacio considerable, la presión adicional sobre tus órganos digestivos puede hacer que estos síntomas sean aún más perceptibles.
Comprender que esta es una parte esperada de la fisiología del embarazo puede traer una sensación de calma. No hay nada "malo" en que experimentes estos síntomas; es simplemente cómo tu cuerpo se adapta. Si bien no podemos "curar" por completo la hinchazón o los gases, sí podemos explorar opciones que te ayuden a encontrar un mayor bienestar. Una de las estrategias más respaldadas por la evidencia es enfocarse en la dieta. Una alimentación rica en fibra, por ejemplo, puede ser de gran ayuda cuando el estreñimiento contribuye a la sensación de hinchazón. Alimentos como frutas, verduras y granos integrales pueden apoyar un tránsito intestinal más regular. Es un enfoque que muchas personas encuentran práctico y gentil con su cuerpo. Puedes encontrar más información sobre cómo manejar las molestias digestivas en diferentes etapas en nuestra guía sobre Navegando las Molestias Digestivas.
Además de la fibra, la hidratación adecuada es fundamental. Beber suficiente agua no solo apoya tu bienestar general, sino que también facilita la digestión y el movimiento intestinal, lo cual es crucial cuando la lentitud digestiva es un factor. Algunas personas descubren que ciertos alimentos actúan como desencadenantes específicos para ellas. Mientras que para algunas pueden ser las verduras crucíferas o las legumbres, para otras pueden ser los lácteos, las bebidas carbonatadas o los edulcorantes artificiales. Llevar un pequeño registro de lo que comes y cómo te sientes después puede ayudarte a identificar tus propios desencadenantes únicos, permitiéndote tomar decisiones informadas sobre tu dieta sin sentirte restringida.
El movimiento suave también juega un papel importante. Caminar tranquilamente después de las comidas es una práctica simple pero efectiva que puede ayudar a la digestión y reducir la sensación de hinchazón. No se trata de un ejercicio intenso, sino de una actividad ligera que fomenta el movimiento del sistema digestivo. Para aquellas que buscan un alivio adicional, la simeticona (presente en productos como Gas-X) es considerada segura durante todos los trimestres del embarazo, ya que no se absorbe sistémicamente. Siempre es una buena idea hablar con tu proveedor de atención médica antes de tomar cualquier medicamento nuevo. Recuerda, estas semanas finales del embarazo a menudo traen consigo una serie de sensaciones nuevas y persistentes, y tener herramientas para manejarlas puede contribuir a una experiencia más clara y confiada. Si te interesa saber más sobre cómo los síntomas pueden variar, puedes revisar nuestra sección sobre Gases y Hinchazón en el Primer Trimestre o explorar Estrategias para la Fatiga del Tercer Trimestre para un apoyo integral.