A las 37 semanas de embarazo, es muy común experimentar una micción frecuente, un síntoma que a menudo se intensifica a medida que tu cuerpo se prepara para el parto y el bebé se posiciona más bajo en la pelvis. Esta sensación de tener que ir al baño constantemente es una parte esperada de esta etapa final del tercer trimestre.
En esta fase avanzada, tu cuerpo está experimentando una serie de cambios fisiológicos significativos. Uno de los principales factores que contribuyen a la micción frecuente es el aumento del volumen sanguíneo, que puede ser hasta un 50% más alto que antes del embarazo. Este incremento significa que tus riñones están trabajando más arduamente para procesar y filtrar una mayor cantidad de líquido, lo que naturalmente lleva a una mayor producción de orina. Además, el útero, que ahora es considerablemente grande, ejerce una presión directa sobre la vejiga. A las 37 semanas, con el bebé descendiendo y encajándose en la pelvis en preparación para el nacimiento, esta presión se vuelve aún más pronunciada y constante.
Muchas personas notan que la micción frecuente tiende a ser más molesta por la noche en la semana 37. Esto se debe a un proceso natural en el que, al acostarte, el líquido que se ha acumulado en tus extremidades inferiores durante el día (debido a la gravedad y el aumento del volumen sanguíneo) regresa al torrente sanguíneo. Una vez en la circulación, este líquido es procesado por los riñones, lo que resulta en un aumento de la producción de orina y, por ende, en más viajes al baño durante las horas de sueño. La posición del bebé, que ahora está más grande y ejerciendo una compresión más directa sobre la vejiga, también intensifica esta sensación de urgencia.
Es tranquilizador saber que la micción frecuente es un síntoma que afecta a la mayoría de los embarazos, y es uno de los que puede alcanzar su punto máximo tanto en el primer como en el tercer trimestre. Comprender que estos cambios son parte de un proceso natural y necesario puede brindarte una sensación de calma y claridad. Tu cuerpo está trabajando de manera increíble para nutrir y preparar a tu bebé para el mundo exterior.
Aunque pueda ser tentador reducir la ingesta de líquidos para disminuir las idas al baño, especialmente por la noche, es absolutamente esencial mantener una hidratación adecuada durante el día. El agua es vital para tu bienestar general y para el desarrollo saludable de tu bebé. Una opción práctica para gestionar la micción nocturna podría ser concentrar la mayor parte de tu ingesta de líquidos en las horas diurnas y reducirla un poco antes de acostarte. Esto podría ayudar a minimizar las interrupciones del sueño sin comprometer tu hidratación general. Recuerda que tú tienes el poder de tomar decisiones informadas sobre cómo gestionar estos síntomas, siempre en colaboración con tu equipo de atención médica.
Common questions
¿Por qué orino tanto a las 37 semanas?
A las 37 semanas, el bebé presiona la vejiga y tu cuerpo procesa un volumen sanguíneo un 50% mayor, lo que aumenta la producción de orina y la frecuencia de las visitas al baño.
¿Es normal que empeore por la noche?
Sí, es común que la micción frecuente sea peor por la noche en esta etapa, ya que el líquido acumulado durante el día regresa al torrente sanguíneo al acostarte, aumentando la producción de orina.
¿Debo beber menos agua?
No, la hidratación diurna es esencial. Puedes reducir los líquidos antes de acostarte, pero es fundamental mantener una buena ingesta de agua durante el día para tu bienestar y el de tu bebé.
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Brittany Nance · Pregnancy Wellness Consultant · full-spectrum doula
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