A las 23 semanas de embarazo, es común experimentar mareos o aturdimiento, a menudo relacionados con los cambios dinámicos que tu cuerpo está haciendo para nutrir a tu bebé. Si bien los mareos son más frecuentes en el primer trimestre, afectando aproximadamente al 75% de los embarazos, siguen siendo una experiencia común a medida que avanzas en el segundo trimestre. En esta etapa, tu cuerpo está trabajando arduamente para aumentar el volumen sanguíneo, lo que puede influir en cómo se siente tu presión arterial. Es una respuesta natural a la gran tarea de crecimiento que está realizando tu bebé. Si sientes curiosidad por cómo se manifiestan estos síntomas antes, puedes revisar nuestra guía sobre mareos en el primer trimestre.
Los mareos en la semana 23 pueden deberse a varios factores. Uno de los principales es la dilatación de los vasos sanguíneos causada por la progesterona, lo que puede llevar a una presión arterial más baja. Además, los niveles bajos de azúcar en la sangre, la deshidratación o incluso la anemia pueden contribuir a esta sensación. Otro factor común es la hipotensión ortostática, que ocurre cuando tu presión arterial baja repentinamente al cambiar de posición, por ejemplo, al levantarte demasiado rápido. Entender estas causas puede darte más claridad sobre lo que está sucediendo en tu cuerpo. Para más información sobre cómo manejar la presión arterial, puedes consultar nuestro recurso sobre presión arterial baja en el embarazo.
Una de las formas más efectivas de prevenir los mareos es simplemente levantarte lentamente de una posición sentada o acostada. Date un momento para que tu cuerpo se ajuste. Además, después de las 20 semanas de embarazo, es importante evitar acostarse completamente boca arriba, ya que esto puede comprimir la vena cava inferior y causar hipotensión supina. Opta por acostarte de lado, preferiblemente el izquierdo, o usa una almohada de cuña para mantenerte ligeramente inclinada. Mantenerte bien hidratada y consumir comidas pequeñas y frecuentes también puede ayudar a estabilizar tus niveles de azúcar en la sangre y prevenir los mareos. Explorar opciones de nutrición en el embarazo puede ofrecerte más ideas para mantenerte equilibrada.
Recuerda que estos consejos son para tu bienestar general y no sustituyen la orientación de tu proveedor de atención médica. Siempre es valioso mantener una comunicación abierta con ellos sobre cualquier síntoma o preocupación que tengas. Mi objetivo es ofrecerte información basada en evidencia para que te sientas más tranquila, clara y con confianza en tus decisiones durante este período tan especial.