En la semana 39 de embarazo, es muy común que tu cuerpo continúe con sus preparativos finales, y las contracciones de Braxton Hicks son una parte esperada de este proceso. Estas sensaciones se perciben como un endurecimiento o tensión en el abdomen, una especie de ensayo general que tu útero realiza. A diferencia de las contracciones de parto, las de Braxton Hicks en esta etapa suelen ser irregulares, no aumentan en intensidad ni duración, y a menudo desaparecen si cambias de posición o te hidratas adecuadamente. Es una señal de que tu cuerpo está tonificando los músculos uterinos, pero no indica que el trabajo de parto haya comenzado.
Es natural sentir curiosidad sobre cada nueva sensación a medida que te acercas a la fecha de parto. Muchas personas en su semana 39 notan estas contracciones con mayor frecuencia, especialmente después de períodos de actividad física. La evidencia sugiere que la deshidratación es un desencadenante común para estas contracciones. Por ello, mantener una hidratación constante puede ser una de las opciones más efectivas para ayudar a que estas sensaciones disminuyan. Es un buen momento para recordar que tu cuerpo está trabajando arduamente, y ofrecerle el apoyo que necesita es clave para sentirte más cómoda y tranquila. Si deseas explorar más sobre cómo tu cuerpo se prepara, podemos conversar sobre estrategias de bienestar en el tercer trimestre.
La distinción entre las contracciones de Braxton Hicks y las contracciones de parto verdaderas es fundamental, especialmente en la semana 39. Las contracciones de parto reales se caracterizan por volverse progresivamente más cercanas, más largas y más intensas. No ceden con el descanso ni con los cambios de posición. Por el contrario, las contracciones de Braxton Hicks, aunque pueden ser perceptibles, permanecen esporádicas y no siguen un patrón de progresión. Comprender esta diferencia te brinda claridad y te permite tomar decisiones informadas sobre cuándo contactar a tu proveedor de atención médica. Recuerda, tú tienes la autonomía para decidir qué se siente bien para ti y cuándo necesitas más información.
Como doula de espectro completo, he visto a muchas personas embarazadas en la semana 39 preguntarse sobre estas sensaciones. Lo que les comparto es que prestar atención a los patrones de tu cuerpo es una herramienta poderosa. Si las contracciones se mantienen irregulares, breves y se detienen con el descanso o la hidratación, lo más probable es que sean Braxton Hicks. Sin embargo, si sientes que las contracciones se vuelven regulares (cada 5 minutos durante una hora), dolorosas, o si están acompañadas de sangrado o pérdida de líquido, es el momento de contactar a tu proveedor. Tu proveedor de atención médica es tu mejor recurso para tu situación específica. Conocer la diferencia te ayuda a mantener la calma y la confianza mientras esperas la llegada de tu bebé. Para más información sobre cómo manejar la espera, puedes revisar nuestros recursos sobre manejo de la ansiedad pre-parto.