La digestión lenta, o estreñimiento, es una experiencia muy común durante el embarazo, y es una de esas realidades que pocas personas mencionan hasta que la estás viviendo. Es una condición que afecta a muchas personas embarazadas, y puede presentarse en cualquier trimestre, así como en el posparto. Comprender qué está sucediendo en tu cuerpo y qué opciones tienes puede brindarte una sensación de calma y control.
Qué es
El estreñimiento en el embarazo se refiere a movimientos intestinales menos frecuentes o difíciles de evacuar. No es algo de lo que avergonzarse; es una parte normal de cómo tu cuerpo se adapta a la gestación. La principal razón detrás de esto es el aumento de la hormona progesterona, que trabaja para relajar los músculos lisos de tu cuerpo, incluyendo los del tracto digestivo. Esto ralentiza el movimiento de los alimentos a través de tus intestinos. Además, los suplementos de hierro, que son vitales para muchas personas embarazadas, pueden contribuir a esta lentitud. En el tercer trimestre, la presión del útero en crecimiento sobre los intestinos también puede jugar un papel mecánico.
Cómo suele sentirse
Las sensaciones de estreñimiento pueden variar, pero a menudo incluyen una sensación de plenitud o hinchazón, heces duras o difíciles de evacuar, y menos evacuaciones de lo habitual. Puede ser incómodo y, a veces, un poco frustrante, especialmente si ya estás lidiando con otros cambios corporales como las náuseas matutinas o la fatiga. Es importante recordar que estas sensaciones son una respuesta natural de tu cuerpo y que no estás sola en esta experiencia.