El tercer trimestre trae consigo una mezcla única de emoción y cambios físicos, y para algunas personas, esto incluye un aumento en la intensidad de la disfunción de la sínfisis púbica (DSP). Si ya has estado lidiando con dolor pélvico, es posible que notes que las sensaciones cambian o se vuelven más pronunciadas en esta etapa final del embarazo. Comprender estas diferencias puede ayudarte a navegar con más calma y claridad.
Por qué aparece en este trimestre
Durante el tercer trimestre, tu cuerpo continúa preparándose para el parto. Las hormonas como la relaxina siguen trabajando para ablandar los ligamentos, incluyendo los de la articulación de la sínfisis púbica. A esto se suma el aumento significativo del peso del bebé y del útero, lo que ejerce una presión adicional sobre la pelvis. Un factor clave en este trimestre es cuando el bebé comienza a "encajarse" o descender más profundamente en la pelvis en preparación para el nacimiento. Esta nueva posición puede ejercer una presión más directa y constante sobre la articulación púbica, lo que a menudo exacerba el dolor de la DSP.
Qué se siente ahora
En este período, es común experimentar un dolor agudo, punzante o como un disparo en la zona del hueso púbico. Este dolor puede irradiarse hacia la ingle, la parte interna de los muslos o el perineo. Muchas personas describen que empeora con movimientos específicos que requieren abrir las piernas o cargar peso en una sola pierna, como al entrar o salir de la cama, darse la vuelta, subir escaleras o incluso al caminar. Puedes sentir una sensación de "clic" o "roce" en la pelvis. Debido al tamaño y la posición del bebé, el dolor puede sentirse más constante o severo, afectando tu movilidad diaria y tu comodidad para dormir.