La acidez estomacal, o reflujo ácido, es una experiencia común para muchas personas embarazadas, y en el tercer trimestre, puede alcanzar su punto máximo. Si bien es posible que ya estés familiarizada con esta sensación, es útil entender por qué podría sentirse diferente o más intensa en estas últimas semanas.
Por qué aparece en este trimestre
A medida que tu bebé continúa creciendo y se acomoda en la pelvis, el útero en expansión ejerce una presión considerable sobre los órganos circundantes, incluido el estómago. Esta compresión física puede empujar el contenido del estómago hacia el esófago con mayor facilidad. Además, las hormonas del embarazo, como la progesterona, que relajan los músculos lisos, siguen actuando, manteniendo el esfínter esofágico inferior más relajado. Esto, combinado con el espacio limitado, crea un escenario propicio para que el ácido estomacal suba, causando esa sensación de ardor tan característica.
Cómo suele sentirse ahora
En el tercer trimestre, la acidez estomacal a menudo se describe como más frecuente o intensa. Es posible que notes una sensación de ardor que se extiende desde la parte inferior del esternón hasta la garganta. Muchas personas experimentan un sabor agrio o amargo en la boca, especialmente después de comer o al acostarse. Dada la presión adicional, no es inusual que los síntomas empeoren significativamente por la noche, interrumpiendo el sueño y añadiendo un desafío más a tu descanso. Puede que incluso sientas una sensación de plenitud o hinchazón incómoda.
Qué ayuda en esta etapa
Aunque la causa principal es física, hay varias opciones que puedes explorar para encontrar un poco de alivio. Comer comidas más pequeñas y frecuentes a lo largo del día puede reducir la cantidad de alimento en el estómago en un momento dado, disminuyendo la presión. Evitar alimentos desencadenantes conocidos, como los picantes, grasos, ácidos (cítricos, tomates) o con cafeína, también puede ser útil. Después de comer, una caminata suave o simplemente permanecer erguida durante al menos 30 minutos puede ayudar a la digestión y mantener el ácido donde debe estar. Por la noche, elevar la cabecera de tu cama con almohadas o una cuña puede hacer una gran diferencia. También, optar por ropa cómoda y holgada que no comprima tu abdomen puede ofrecer un alivio sutil pero significativo.