¿Qué está pasando con el bebé?
En la semana 27, tu bebé está haciendo grandes avances en su desarrollo, acercándose al final del segundo trimestre. Ahora, del tamaño de una lechuga romana, sus pulmones continúan madurando, preparándose para respirar aire por primera vez. Aunque todavía no están completamente desarrollados, ya están practicando movimientos respiratorios.
El cerebro de tu bebé también está experimentando un crecimiento significativo, con el desarrollo de surcos y circunvoluciones que aumentan la superficie cerebral. Esto es crucial para su función cognitiva. Sus sentidos están cada vez más agudizados; puede responder a sonidos, reconocer tu voz y la de tu pareja, e incluso distinguir entre luz y oscuridad. Sus ojos pueden abrirse y cerrarse, y sus papilas gustativas están en pleno funcionamiento, percibiendo los sabores de los alimentos que consumes a través del líquido amniótico.
También es posible que notes patrones de sueño y vigilia más definidos, lo que te da una idea de su ritmo. Es un momento emocionante para sentir esa conexión creciente.
Lo que podrías estar sintiendo
A medida que te acercas al tercer trimestre, es natural que experimentes una mezcla de emociones y sensaciones físicas. Podrías sentir una mayor fatiga, ya que tu cuerpo está trabajando arduamente para sostener el crecimiento de tu bebé. Las contracciones de Braxton Hicks, esas "contracciones de práctica" indoloras, podrían volverse más frecuentes. Son una señal de que tu útero se está preparando.
Es posible que también sientas más presión en la pelvis o la espalda, a medida que el bebé crece y tu centro de gravedad cambia. Emocionalmente, podrías estar sintiendo una creciente emoción por conocer a tu bebé, junto con algo de ansiedad sobre el parto y la maternidad. Es completamente normal tener estas sensaciones duales. Este es un buen momento para reflexionar sobre cómo te sientes y qué apoyo necesitas.