A medida que te acercas al final de tu embarazo, específicamente a las 36 semanas, es completamente normal que el sueño se sienta más esquivo y fragmentado, una experiencia compartida por una gran mayoría de personas embarazadas en el tercer trimestre. Esta etapa final trae consigo una serie de cambios físicos y emocionales que pueden hacer que conciliar y mantener el sueño sea un verdadero desafío.
El 75-80% de los embarazos experimentan trastornos del sueño en el tercer trimestre, y a las 36 semanas, esta cifra es aún más palpable. La incomodidad física, como el tamaño del abdomen, la presión sobre la vejiga que lleva a la nocturia (la necesidad frecuente de orinar por la noche), y la posible aparición de piernas inquietas, se combinan con la anticipación y la ansiedad natural sobre el parto y la llegada del bebé. Es un momento en el que tu cuerpo se está preparando activamente, y tu mente a menudo también está en marcha, repasando planes o sintiendo la emoción y la incertidumbre de lo que está por venir.
Es crucial recordar que la posición para dormir también cobra mayor importancia en esta etapa. La investigación, incluida una revisión de BMJ de 2019, sugiere que dormir boca arriba después de las 20 semanas puede estar asociado con un mayor riesgo. Por ello, se prefiere dormir de lado, especialmente el izquierdo, para optimizar el flujo sanguíneo y la comodidad. Para encontrar algo de alivio, una opción podría ser explorar almohadas de embarazo o cuñas que puedan ofrecer soporte adicional y ayudar a mantener una posición lateral cómoda durante la noche. Muchas personas encuentran que estas almohadas marcan una gran diferencia en su capacidad para relajarse y descansar.
Más allá de lo físico, la mente también juega un papel fundamental. Si la ansiedad o la preocupación son las principales impulsoras de tu insomnio, abordar estas emociones puede ser tan efectivo como las intervenciones directas para el sueño. La Terapia Cognitivo-Conductual para el Insomnio (TCC-I) es un tratamiento basado en la evidencia que se considera de primera línea y puede ofrecer herramientas prácticas para gestionar los pensamientos y comportamientos que interfieren con el sueño. En este punto de tu embarazo, el enfoque está en la preparación y el bienestar. Mi experiencia como doula de espectro completo me ha mostrado que integrar prácticas que calmen el sistema nervioso, junto con una comprensión clara de lo que está sucediendo en tu cuerpo, puede marcar una diferencia significativa. Recuerda que siempre tienes la autonomía para tomar decisiones informadas sobre tu bienestar. Si sientes que la ansiedad está desbordándote o si el insomnio es persistente y angustiante, tu proveedor de atención médica es tu mejor recurso para abordar tu situación específica y explorar opciones seguras para ti y tu bebé.
Common questions
¿Es normal el insomnio a las 36 semanas?
Sí, es muy común. El 75-80% de las embarazadas experimentan trastornos del sueño en el tercer trimestre, a menudo por incomodidad física, nocturia y ansiedad.
¿Cuál es la mejor posición para dormir a las 36 semanas?
Dormir de lado es preferible después de las 20 semanas. Evita dormir boca arriba, ya que la investigación sugiere que podría estar asociado con riesgos.
¿Puede la ansiedad contribuir al insomnio?
Absolutamente. La ansiedad o depresión subyacente es a menudo un motor. Abordar la condición anímica puede mejorar el sueño significativamente.
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Brittany Nance · Pregnancy Wellness Consultant · full-spectrum doula
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