A las 35 semanas de embarazo, es completamente normal empezar a sentir una presión pélvica más pronunciada, una sensación que muchas describen como una "pesadez" en la parte baja del abdomen y la pelvis. Esta sensación es una señal de que tu cuerpo y tu bebé se están preparando para el parto. En esta etapa avanzada del tercer trimestre, el tamaño y el peso de tu bebé han aumentado considerablemente, y la gravedad juega un papel importante. El peso creciente del bebé ejerce una presión directa sobre tu suelo pélvico, los ligamentos y los músculos que sostienen el útero. Esta presión puede manifestarse como una sensación constante de plenitud, un dolor sordo o incluso una ligera molestia al caminar o cambiar de posición. Es una experiencia común y un recordatorio de la increíble labor que tu cuerpo está realizando para nutrir y preparar a tu pequeño para el mundo exterior. Comprender qué está sucediendo puede ayudarte a abordar estas sensaciones con más calma y confianza.
Para muchas personas que experimentan su primer embarazo, alrededor de las 35 semanas, o en las semanas previas al parto (típicamente entre 2 y 4 semanas antes), el bebé puede comenzar a "encajarse" o "descender" en la pelvis. Este fenómeno, a menudo llamado "encajamiento" o "aligeramiento", ocurre cuando la cabeza del bebé se asienta más profundamente en la pelvis en preparación para el nacimiento. Si bien esto puede aliviar la presión sobre los pulmones y el diafragma, facilitando la respiración, también puede intensificar la presión pélvica. Es importante recordar que cada embarazo es único; mientras que en los primeros embarazos el encajamiento suele ocurrir antes, en los embarazos posteriores puede no suceder hasta el inicio del trabajo de parto. Observar estos cambios en tu cuerpo te permite tomar decisiones informadas sobre cómo manejar tu comodidad diaria.
Gestionar esta presión pélvica en la semana 35 se centra en encontrar estrategias que te brinden alivio y apoyo. Una opción podría ser explorar el uso de cinturones de soporte pélvico, diseñados para ayudar a redistribuir el peso y ofrecer un sostén adicional a tu abdomen y pelvis. Además, la fisioterapia del suelo pélvico es una herramienta valiosa que muchas personas encuentran útil. Un fisioterapeuta especializado puede ofrecerte ejercicios y técnicas personalizadas para fortalecer o relajar los músculos de tu suelo pélvico, mejorando así tu comodidad y preparándote para el parto. Recuerda que tú tienes la autonomía para decidir qué enfoques resuenan más contigo y tu cuerpo. Tu proveedor de atención es tu mejor recurso para discutir estas opciones y asegurar que sean adecuadas para tu situación específica.
Es fundamental estar atenta a cualquier cambio en la intensidad o la naturaleza de esta presión. Si experimentas una presión pélvica severa acompañada de contracciones regulares, especialmente antes de las 37 semanas, o si notas cualquier sangrado, es importante contactar a tu proveedor de atención médica de inmediato. Estos síntomas podrían ser señales de un parto prematuro y requieren una evaluación profesional. Asimismo, si la presión es constante y te dificulta caminar, podría ser un indicio de disfunción de la sínfisis del pubis (DSP), una condición en la que las articulaciones pélvicas se vuelven demasiado móviles. En estos casos, una derivación a un fisioterapeuta del suelo pélvico puede ser de gran ayuda. Mantener una comunicación abierta con tu equipo de atención te permitirá sentirte más clara y segura durante esta etapa final de tu embarazo.
Common questions
¿Es normal sentir mucha presión pélvica a las 35 semanas?
Sí, es común debido al crecimiento del bebé y su posible descenso en la pelvis, lo que ejerce más peso sobre tu suelo pélvico.
¿Qué significa si el bebé "se encaja" ahora?
Para los primeros embarazos, el "encajamiento" o descenso del bebé en la pelvis suele ocurrir 2-4 semanas antes del parto, preparándose para el nacimiento.
¿Puedo hacer algo para aliviar la presión?
Sí, una opción es usar cinturones de soporte pélvico o explorar la fisioterapia del suelo pélvico para obtener apoyo y alivio.
¿Cuándo debo preocuparme por la presión pélvica?
Contacta a tu proveedor si la presión es severa con contracciones regulares antes de las 37 semanas, hay sangrado, o si te dificulta caminar.
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Brittany Nance · Pregnancy Wellness Consultant · full-spectrum doula
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