En la semana 8 de embarazo, es posible que notes un nuevo síntoma que, aunque un poco alarmante, es bastante común: las hemorragias nasales. Este fenómeno, conocido médicamente como epistaxis gravídica, es una manifestación directa de los profundos cambios fisiológicos que tu cuerpo está experimentando para nutrir y sostener la vida que crece en tu interior. No es inusual que en esta etapa temprana, cuando el cuerpo está ajustando su sistema circulatorio, surjan este tipo de experiencias.
El principal motor detrás de estas hemorragias nasales en la semana 8 es el significativo aumento del volumen sanguíneo. Tu cuerpo está trabajando arduamente para producir más sangre, lo cual es esencial para el desarrollo de tu bebé y para apoyar tu propio sistema. Paralelamente, la hormona progesterona, que está en niveles elevados durante el embarazo, tiene un efecto directo sobre los vasos sanguíneos. Esta hormona provoca una dilatación y congestión de las delicadas membranas mucosas de la nariz, haciéndolas más sensibles y propensas a romperse con facilidad. Imagina los pequeños capilares dentro de tu nariz: con más sangre fluyendo y las paredes de los vasos más hinchadas, son más vulnerables a la irritación.
Es importante recordar que no estás sola si experimentas esto. Las hemorragias nasales afectan aproximadamente al 20% de las personas embarazadas, lo que subraya su prevalencia como un síntoma gestacional. Ver sangre puede ser instintivamente preocupante, pero en la gran mayoría de los casos, estas hemorragias son leves y no indican ningún problema grave para ti o para tu bebé. Son simplemente una señal de que tu cuerpo está haciendo un trabajo extraordinario de adaptación.
Comprender la causa subyacente de las hemorragias nasales puede ofrecerte una sensación de calma y control. En lugar de sentirte abrumada por un síntoma inesperado, puedes abordarlo con conocimiento y confianza. Saber que es una parte normal del proceso te permite enfocarte en estrategias prácticas para manejar estos episodios cuando ocurran y, quizás, incluso reducir su frecuencia. Es parte de aprender a escuchar y responder a las señales de tu cuerpo durante este período tan especial, construyendo una relación más consciente con tu embarazo.
Afortunadamente, este síntoma suele ser temporal. Las hemorragias nasales relacionadas con el embarazo generalmente se resuelven por sí solas después del parto, una vez que tu volumen sanguíneo y tus niveles hormonales regresan gradualmente a sus valores previos al embarazo. Mientras tanto, hay pasos sencillos que puedes tomar para sentirte más cómoda y preparada. Mi objetivo es ofrecerte claridad y opciones, para que te sientas empoderada en cada decisión que tomes sobre tu bienestar en esta etapa tan única.
Common questions
¿Por qué tengo hemorragias nasales en la semana 8?
Se deben al aumento del volumen sanguíneo y a la congestión de los vasos nasales por la progesterona, un cambio normal en el embarazo.
¿Cómo detengo una hemorragia nasal durante el embarazo?
Inclínate ligeramente hacia adelante y pellizca la parte blanda de la nariz firmemente durante 10-15 minutos sin soltar.
¿Las hemorragias nasales son peligrosas para mi bebé?
Generalmente no. Son un síntoma común y leve del embarazo, causado por cambios fisiológicos normales en tu cuerpo.
¿Desaparecerán las hemorragias nasales después del parto?
Sí, típicamente se resuelven después del parto, cuando el volumen sanguíneo y los niveles hormonales vuelven a la normalidad.
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Brittany Nance · Pregnancy Wellness Consultant · full-spectrum doula
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