Symptom by Week

Antojos en el embarazo a las 23 semanas

En la semana 23, los antojos son una experiencia común en el embarazo, cuya intensidad puede variar y su origen es multifactorial.

2 min read

A las 23 semanas de embarazo, es muy probable que estés experimentando, o ya hayas experimentado, algún tipo de antojo alimentario. Esta es una parte común del embarazo, afectando a una gran mayoría de las personas gestantes, con estudios que sugieren que entre el 60% y el 90% los experimentan. Si bien la intensidad y el tipo de antojos pueden variar significativamente de una persona a otra, y a lo largo de las semanas, en esta etapa del segundo trimestre, podrías notar que estas preferencias se mantienen o incluso se intensifican.

El origen exacto de los antojos sigue siendo un tema de debate entre los expertos. Se cree que pueden ser el resultado de una compleja interacción de factores. Por un lado, los cambios hormonales que tu cuerpo está experimentando son profundos y pueden influir en tus sentidos del gusto y el olfato, haciendo que ciertos alimentos sean increíblemente atractivos o, por el contrario, repulsivos. También se considera la posibilidad de que el cuerpo esté señalando ciertas necesidades nutricionales, aunque la evidencia no es concluyente en cuanto a que un antojo específico indique la falta de un nutriente en particular. Además, no podemos ignorar el componente cultural y psicológico; la idea de los 'antojos de embarazo' está muy arraigada y esto, junto con el deseo de confort, puede jugar un papel.

Es importante diferenciar los antojos alimentarios típicos de una condición conocida como pica. La pica se caracteriza por el deseo de consumir sustancias no alimentarias, como hielo, tierra o arcilla. Esta condición es menos común que los antojos de alimentos, pero afecta a un porcentaje considerable de embarazos a nivel global, alrededor del 28%. La pica tiene una fuerte asociación con la deficiencia de hierro. Por ello, si te encuentras anhelando este tipo de sustancias, es crucial que lo comentes con tu proveedor de atención médica. Una simple prueba de ferritina puede ayudar a determinar si existe una deficiencia de hierro que necesite ser abordada. Tu proveedor es tu mejor recurso para evaluar tu situación específica y ofrecerte la orientación adecuada.

Cuando se trata de antojos alimentarios moderados, integrarlos en una dieta equilibrada es generalmente aceptable. Se trata de escuchar a tu cuerpo y, dentro de lo posible, encontrar un equilibrio. No hay una evidencia sólida que sugiera que los antojos sean un reflejo directo de necesidades nutricionales específicas, por lo que la clave es la moderación y la variedad en tu alimentación general. Sin embargo, si los antojos se vuelven muy intensos, si te preocupan por su frecuencia o tipo, o si estás experimentando pica, es un buen momento para tener una conversación abierta con tu equipo de atención médica. Ellos pueden ofrecerte claridad y apoyo para tomar decisiones informadas sobre tu bienestar y el de tu bebé durante esta semana 23 y más allá.

Common questions

¿Son normales los antojos a las 23 semanas?

Sí, los antojos son muy comunes durante el embarazo, afectando a entre el 60% y el 90% de las personas gestantes, y pueden persistir en la semana 23.

¿Los antojos indican deficiencias nutricionales?

No hay evidencia sólida de que los antojos reflejen necesidades nutricionales específicas, aunque la pica se asocia fuertemente con la deficiencia de hierro.

¿Qué es la pica y debo preocuparme?

La pica es el deseo de comer sustancias no alimentarias. Afecta al 28% de los embarazos y está asociada a la deficiencia de hierro; consulta a tu proveedor si la experimentas.

Brittany Nance

Pregnancy is under-supported at every week. This is the kind of clear, calm guidance I give my one-on-one clients — and the questions worth taking back to your provider.

Brittany Nance · Pregnancy Wellness Consultant · full-spectrum doula

Want to talk it through one-on-one?

Book a Power Hour with Brittany →

This is evidence-informed education from a birth-doula perspective, not medical advice. Always discuss your individual situation with your prenatal care provider.