A las 14 semanas de embarazo, la constipación, o lo que a menudo llamamos una digestión más lenta, puede ser una realidad para muchas personas. Aunque la constipación puede afectar hasta un 40% de los embarazos, siendo más común en el primer y tercer trimestre, en esta etapa del segundo trimestre, el cuerpo sigue adaptándose a los profundos cambios hormonales. La progesterona, una hormona vital para sostener el embarazo, juega un papel clave al relajar los músculos lisos de todo el cuerpo, incluyendo los del tracto digestivo. Esto significa que los alimentos se mueven más lentamente, dando al cuerpo más tiempo para absorber nutrientes, pero también más tiempo para que se reabsorba el agua de las heces, haciéndolas más duras y difíciles de evacuar. Es una parte normal del proceso, y entender lo que está sucediendo puede aportar mucha claridad en el embarazo temprano.
Además del efecto de la progesterona, si has comenzado a tomar suplementos de hierro, estos pueden contribuir a la constipación. Es una consideración común que a menudo surge cuando hablamos de manejar los síntomas del embarazo. Más adelante en el embarazo, la compresión uterina también puede influir, pero a las 14 semanas, es principalmente la influencia hormonal la que está en juego. La buena noticia es que hay muchas opciones basadas en evidencia que puedes explorar para encontrar lo que te aporte mayor comodidad y facilidad en tu digestión. Te invito a considerar estas opciones con una mente abierta, sabiendo que tú decides qué es lo mejor para tu cuerpo y tu bienestar en este momento.
Para empezar, una de las estrategias más respaldadas por la evidencia es asegurar una ingesta adecuada de fibra y agua. Apuntar a 25-30 gramos de fibra al día y beber al menos 8 vasos de agua puede marcar una diferencia significativa. Esto no solo apoya la regularidad, sino que también contribuye a tu bienestar general durante el embarazo. Si bien la constipación es un síntoma común, no tiene por qué ser una fuente constante de malestar. Entender cómo tu cuerpo está cambiando y qué puedes hacer al respecto es una parte esencial de tomar decisiones informadas en el embarazo.
Si los cambios en la dieta y la hidratación no son suficientes, existen suplementos de fibra seguros como el psyllium husk (Metamucil) o la metilcelulosa (Citrucel) que pueden ser útiles. Para casos más persistentes, el docusato de sodio (Colace) o el polietilenglicol (Miralax) son ampliamente considerados seguros y efectivos. Es importante recordar que tu proveedor es tu mejor recurso para tu situación específica y puede ofrecerte una guía personalizada sobre qué opciones son las más adecuadas para ti.
Common questions
¿Es normal la constipación a las 14 semanas de embarazo?
Sí, es muy común. La progesterona ralentiza la digestión, y los suplementos de hierro pueden contribuir. Es una experiencia compartida por muchas personas embarazadas.
¿Qué puedo hacer para aliviar la constipación de forma segura?
Aumentar la fibra y el agua es la primera línea de acción. Suplementos de fibra como psyllium husk o docusato de sodio son opciones seguras, siempre consultando a su proveedor.
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Brittany Nance · Pregnancy Wellness Consultant · full-spectrum doula
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