A las 35 semanas de embarazo, es posible que notes que tus senos comienzan a producir y liberar calostro, a menudo llamado "pre-leche". Este fluido dorado es la primera nutrición que tu bebé recibirá, rico en anticuerpos y nutrientes esenciales. Aunque algunas personas pueden experimentar estas pérdidas desde las 16-20 semanas, es mucho más común que se presenten en el tercer trimestre, especialmente a medida que te acercas al final del embarazo. Ver estas señales ahora puede ser una forma tranquilizadora de saber que tu cuerpo está trabajando para nutrir a tu bebé.
Es importante recordar que la presencia o ausencia de pérdidas de calostro en este momento no es un indicador de la cantidad de leche que producirás después del parto. Cada cuerpo es único, y la capacidad de amamantar no está determinada por si experimentas estas pérdidas antes del nacimiento. La clave es la confianza en el proceso natural de tu cuerpo y en las decisiones informadas que tomes para tu alimentación. Si tienes preguntas sobre la preparación de tus senos o la lactancia, una conversación con tu proveedor de atención puede ofrecerte claridad y tranquilidad. Para otras preocupaciones comunes en esta etapa, como la fatiga en el tercer trimestre o cómo manejar la hinchazón en los pies, es útil explorar las opciones disponibles.
En esta etapa, alrededor de las 36 semanas, algunas personas, especialmente aquellas con diabetes gestacional o que anticipan que sus bebés puedan necesitar suplementación, pueden considerar la extracción manual de calostro antes del parto. Esta práctica está respaldada por organizaciones como NICE y puede ser una opción valiosa si se discute con tu equipo de atención médica. La extracción antenatal puede ayudar a almacenar este valioso líquido para los primeros días del bebé, brindando una capa adicional de preparación y autonomía. Tu proveedor es tu mejor recurso para determinar si esta es una opción adecuada para tu situación específica.
Manejar las pérdidas de calostro es generalmente sencillo. Las almohadillas para el pecho, ya sean lavables o desechables, son una solución práctica para absorber cualquier fuga y mantener tu ropa seca. Es una buena idea llevar algunas contigo, especialmente si estás fuera de casa. Además, permitir que tus pezones se sequen al aire después de una ducha o si notas humedad puede ayudar a prevenir irritaciones. Mantener la piel limpia y seca es un paso simple pero efectivo para tu comodidad. Si te sientes abrumada por los cambios en tu cuerpo, recuerda que muchas personas experimentan síntomas similares, y hay recursos disponibles para ayudarte a navegar esta etapa con calma y confianza. Puedes encontrar más información sobre cómo manejar otros cambios físicos en el embarazo, como las contracciones de Braxton Hicks, en nuestro sitio.
Common questions
¿Es normal que el calostro comience a salir a las 35 semanas?
Sí, es muy común que el calostro comience a liberarse en el tercer trimestre, incluyendo las 35 semanas, como parte de la preparación de tu cuerpo para la lactancia.
¿Las pérdidas de calostro predicen mi suministro de leche?
No, las pérdidas de calostro (o la falta de ellas) no predicen la cantidad de leche que producirás después del parto. Cada cuerpo es diferente.
¿Qué puedo hacer para manejar las pérdidas?
Las almohadillas para el pecho son una opción práctica para absorber las pérdidas. También es útil dejar que tus pezones se sequen al aire para evitar irritaciones.
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Brittany Nance · Pregnancy Wellness Consultant · full-spectrum doula
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