Disfrutar de mariscos durante el embarazo es posible y seguro, siempre que se cocinen a fondo para eliminar riesgos bacterianos. La clave está en la preparación: los mariscos crudos o poco cocidos, como ostras, almejas, mejillones y vieiras, conllevan un riesgo elevado de contaminación por bacterias como Vibrio y Listeria. Estas bacterias pueden ser perjudiciales tanto para ti como para tu bebé, por lo que es fundamental tomar precauciones y entender cómo disfrutar de ellos de manera segura.
Consumir mariscos crudos o poco cocidos durante el embarazo conlleva riesgos específicos. La bacteria Vibrio, por ejemplo, puede causar una enfermedad gastrointestinal grave en la persona embarazada, lo que puede ser muy debilitante y estresante. Más preocupante aún es la Listeria, una bacteria que puede cruzar la placenta y provocar complicaciones serias para el desarrollo del bebé, incluyendo aborto espontáneo, parto prematuro o infecciones graves en el recién nacido. Por estas razones, es crucial asegurarse de que cualquier marisco que consumas esté completamente cocido para proteger tanto tu salud como la de tu bebé.
La clave para incluir mariscos en tu dieta durante el embarazo es la cocción completa. Cocinar los mariscos a una temperatura interna de 63°C (145°F) es efectivo para eliminar las bacterias dañinas. Esto significa que los camarones, langostas, cangrejos y la mayoría de los pescados son excelentes opciones cuando están bien cocidos. Si pides mariscos en un restaurante, siempre confirma que estén completamente cocidos y evita los bares de ostras o cualquier plato que sirva mariscos crudos. En casa, compra mariscos de fuentes confiables y desecha cualquier marisco que esté abierto antes de cocinarlo o que no se abra después de la cocción, ya que esto puede indicar que no están frescos o que no se cocinaron correctamente.
A medida que avanza tu embarazo, tus preferencias y tolerancia a los alimentos pueden cambiar. En el primer trimestre, las náuseas pueden hacer que el olor o la textura de ciertos mariscos resulten poco apetecibles. Escucha a tu cuerpo y elige lo que te siente bien. Más adelante, en el segundo o tercer trimestre, la acidez estomacal podría ser una preocupación con preparaciones más ricas o picantes. Optar por mariscos cocidos al vapor o a la parrilla con condimentos suaves puede ser una buena alternativa. Siempre recuerda que tu proveedor de atención médica es tu mejor recurso para cualquier pregunta específica sobre tu salud o dieta durante el embarazo.
Common questions
¿Puedo comer ostras crudas durante el embarazo?
No, las ostras crudas o poco cocidas conllevan un alto riesgo de bacterias como Vibrio y Listeria, que pueden ser peligrosas para ti y tu bebé.
¿Qué temperatura deben alcanzar los mariscos para ser seguros?
Los mariscos deben cocinarse a una temperatura interna de 63°C (145°F) para eliminar las bacterias dañinas y asegurar su seguridad.
¿Qué hago si un marisco no se abre después de cocinarlo?
Desecha cualquier marisco que no se abra después de cocinarlo, ya que esto puede indicar que no estaba fresco o que no se cocinó correctamente.
¿Los mariscos cocidos son seguros?
Sí, los mariscos cocidos, como camarones, langosta o cangrejo, son seguros para consumir durante el embarazo siempre que estén completamente cocidos.
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Brittany Nance · Pregnancy Wellness Consultant · full-spectrum doula
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